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lunes, 31 de mayo de 2010

Planteamiento del Problema


La violencia en la escuela se ha multiplicado en los últimos años principalmente porque el cuerpo docente no está todo lo pendiente del alumnado que debería estar, y además los alumnos se ven presionados por una idea imperante: triunfar con el mínimo esfuerzo (idea que transmiten diariamente los medios). Se está perdiendo la cultura de la dedicación y el trabajo. También influye en esto el perder al tutor como referencia o un seguimiento permanente, lo que está ocurriendo, a raíz de la implantación de la LOGSE, dos cursos antes que en el anterior sistema educativo. Hay dos cursos completos (que eran séptimo y octavo de EGB) que han pasado de un centro a otro, plagados de alumnos desorientados por esa "libertad impuesta" (Justicia Justicia, 2004). La violencia en la sociedad está a la orden del día (conflictos de guerra, mujeres maltratadas y asesinadas, maltrato y abuso infantil,...). Pero en cualquier caso la violencia es un comportamiento aprendido y como tal, se puede variar.

El conflicto es importante incluso necesario como fuente de desarrollo en cualquier sistema social (trabajo, equipo, donde haya relaciones sociales en busca de objetivos,...). Como afirma Sartre “desde el momento que existe el otro hay conflicto” o “en todo aquello donde hay vida, hay conflicto”. El conflicto no es negativo, lo que ocurre es que no debe resolverse con violencia. La solución por tanto no es entrenar para eliminar conflictos sino entrenar para resolver conflictos de modo distinto al violento, y deben tratarse en la escuela, pues el niño pasa en ella una parte importante de su tiempo.

Existe una diferencia entre la indisciplina y la violencia, ya que el primer fenómeno está más aceptado que el de la violencia, pero no debemos olvidarnos de él pues la disciplina es un reflejo del equilibrio y buen funcionamiento de la convivencia, y así la indisciplina encubre el mal funcionamiento de la convivencia en un centro. Antes no se planteaba que la vida social en el centro fuera tan importante porque ésta transcurría sin problemas. Ahora es distinto. La organización de la convivencia abarca el modo de comunicación, los hábitos y formas de trato, las emociones y sentimientos, los valores explícitos e implícitos que marcan la convivencia y las relaciones interpersonales en la escuela. Por tanto, en el clima escolar hay más cosas aparte del
propio problema de la agresividad que hay que tener en cuenta.

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